POK TA' POK
El juego de pelota de nuestros ancestros
Ahora que todo el mundo habla de fútbol, ¿te has puesto a pensar en sus orígenes?
Si bien muchas culturas tenían deportes distintos, el juego de pelota prehispánico es uno de sus antecesores. Lo jugaban distintas culturas mesoamericanas desde hace 3 mil años, particularmente los mayas quienes lo nombraron Pok Ta’ Pok.
En este video te presentamos a Balam, un jugador que te contará acerca de este increíble deporte.
El juego se jugaba en una cancha en forma de H mayúscula, y consistía en hacer pasar un balón de caucho a través de un aro.
Las paredes de la cancha estaban hechas de piedra: unos muros altos y sólidos donde retumbaba el sonido del juego. La cancha más grande que se ha encontrado en Mesoamérica está en Chichen Itzá, una antigua ciudad maya en Yucatán. ¡Es más grande que una cancha de fútbol soccer profesional!
Las pelotas estaban hechas de caucho, un plástico natural que creaban con la resina de los árboles.
Pesaban entre 3 y 5 kilos, y los jugadores solo podían usar su cadera, muslos y torso para golpearla. ¿Te imaginas lo doloroso que podía ser? ¡Tendrían que haber sido muy fuertes!
A continuación podrás ver un modelo 3D de un jugador de Pok Ta’ Pok golpeando la pelota con su cadera.
Más que un deporte, era un ritual sagrado.
Existen muchos mitos sobre el juego de pelota prehispánico, por ejemplo que sacrificaban a los jugadores que ganaban o perdían el juego. Esto no se sabe a ciencia cierta. Lo que sí se sabe, es que el deporte tenía muchos simbolismos, como que representaba la lucha entre el día y la noche o la luz y la oscuridad.
Balam y el Pok ta’ Pok forman parte de “De bote pronto”, una exposición accesible donde te invitamos a conocer la historia de los deportes y a sentir el pulso de la cancha.
Regresa pronto para descubrir más juegos de pelota, y mientras tanto te invitamos a conocer a personas con discapacidad que han transformado el mundo con su ingenio y creatividad:







