Stephan Farffler
La primera silla de ruedas autopropulsada.
Las sillas de ruedas modernas y los dispositivos de movilidad avanzados han evolucionado enormemente a lo largo de los siglos,
pero todos deben su existencia a un joven apasionado que se dispuso a enfrentar con ingenio las barreras que la vida y el entorno le imponían, Stephan Farffler.
Hace muchos años, en la encantadora ciudad de Nuremberg, Alemania, vivía un joven llamado Stephan.
Desde temprana edad, demostró un profundo interés en los relojes y la mecánica, pasando horas explorando el taller de su padre, un hábil relojero.
A los quince años, en un día como cualquier otro, un accidente trágico lo dejó paralizado de cintura para abajo. Pero su espíritu rebelde y curioso no encontró reposo. Obsesionado con la idea de recuperar su independencia y movilidad, comenzó a idear soluciones. Su objetivo era claro: diseñar un vehículo autopropulsado que lo liberara de las cadenas de la dependencia.
El “carruaje manumotriz” de Stephan Farffler se convirtió en un hito en la historia de la movilidad y la accesibilidad.
Su invento no solo le otorgó independencia, sino que también se convirtió en un faro de inspiración para aquellos que se enfrentaban a desafíos similares e incluso, fue un precursor del diseño de las bicicletas contemporáneas.







